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Deseo Cuántico

En este artículo, Clara Soto nos habla de la relación que existe entre el deseo, el vacío, el infinito y la física cuántica.

Por Clara Isabel Soto Rodríguez

“El deseo no es más que esta fuerza que mantiene juntas, sin confundirlas, la presencia y la ausencia” Lyotard.

¿Qué prodigio ha sucedido para que el yo se abrase en el frescor del espacio? ¿Y cómo gravita tanta alma sobre un tiempo como cualquier otro?” Cioran.

Introducción

El deseo es la presencia 1 de algo o alguien que está ausente, el deseo es también anhelar esa presencia que se convirtió en ausencia, entonces la ausencia no existe porque es de hecho la nueva presencia, el vacío 2 está lleno de información que anteriormente fue adquirida.

La física cuántica 3 ha demostrado que el vacío en realidad está repleto, ya sea de información o de partículas 4.

“Lo que no tiene principio es infinito. Pero, si es infinito, no está en ningún lugar, ya que, si lo estuviera, el continente sería distinto de él, y, por tanto, ya no sería infinito en cuanto que está contenido en algo, dado que el continente es más grande que el contenido. Pero nada puede ser más grande que lo infinito. Luego lo infinito no está en ningún lugar. (Gorgias, “Sobre el no ser”, Protágoras y Gorgias. Fragmentos y testimonios. 1980)

Vacío

Si el vacío está lleno y el infinito no existe, entonces nosotros tampoco somos, pero al negar nuestra propia existencia, la afirmamos. La nada, el todo, el infinito, y el vacío o el infinito vacío de toda la nada.

Vida y muerte, hombre y mujer, Poros 5 y Penía 6, Atracción y Repulsión. El deseo es el movimiento de la vida a la muerte y de la muerte a la vida, el deseo es lo que une la fantasía a la realidad, la vuelve real. “El deseo de desaparecer porque las cosas desaparecen” (Cioran, El breviario de los vencidos, 2007, pág. 44). Pero según Sócrates no desaparecemos, sino que despertamos en una realidad diferente donde somos alma e intelecto.7 El no conseguir desaparecer sin embargo, no acaba con el deseo de lograrlo y como el deseo es movimiento hacia efectuar acciones, quizá si desaparezcamos. “Quien desea ya tiene lo que le falta, de otro modo no lo desearía, y no lo tiene, no lo conoce, puesto que de otro modo tampoco lo desearía” (Lyotard, 1989, pág. 81)

El deseo es la fuerza que une a los humanos a la tierra, quizá con más fuerza que la gravedad.

Se dice que antes de morir, recordamos partes importantes de nuestra vida, sucesos, personas, y es de hecho el cerebro, pidiéndonos que luchemos, que sobrevivamos, es el deseo lo que nos hace por lo tanto ser. Las personas que se suicidan han perdido, en efecto el deseo de vivir, o quizá en la ausencia del deseo suscita uno nuevo: desprender el alma del cuerpo.

Somos seres llenos de vacíos que se vuelven presencias, que nos hacen vivir y que son en realidad ausencias, ausencia de la presencia y presencia de la ausencia. Pero, ¿Y el vacío que aún no ha llenado la experiencia? El verdadero vacío, aquel lugar desolado, en blanco, en silencio, desconocido.

Como el de un bebé, una hoja en blanco, lista para ser decorada. Si a la hoja se le hiciera un agujero, sería entonces ¿el vacío del vacío?

¿Si hubiera vacío a dónde iría un cuerpo colocado en su interior? Ningún objeto puede moverse si hay vacío […] en el vacío los objetos tienen que quedarse en reposo porque no hay ningún lugar al cual ellos puedan ir mejor que otro, en cuanto el vacío no admite diferencias […] Porque lo de arriba no difiere con lo de abajo; porque no habiendo diferencias en lo que no es nada, no hay ninguna en el vacío que es algo que no existe, una privación de la existencia. (Aristóteles siglo IV a.C,)

Por lo tanto, si según Aristóteles en el vacío no existe el movimiento pues se consideraba entonces que el movimiento implica el reemplazo de un medio8, en el vacío no estriba el deseo, el deseo, que es movimiento no cabe en el vacío. Pero si el vacío está vacío, ¿por qué se siente? Si el vacío es la nada, tampoco caben sensaciones, ninguna.

Pero no, el vacío está lleno de todo, quizá ese todo vuelto estalactitas 9 y estalagmitas 10, usándonos de caverna, asegurándose de que al final de cada objeto exista una punta muy fina que nos toque y de vez en cuando nos dañe, para recordarnos que ahí está. Adormeciendo también entre cada sensación, negando su existencia, engañándonos, haciéndonos creer que no está ahí, pues nuestro conocimiento de las cosas está limitado a nuestro mundo fenoménico.11

Realidad

Y en los momentos de realidad son en los que el adormecimiento desaparece. Pero ahí surge una nueva pregunta, ¿Qué es la realidad? O ¿Lo que percibimos es real? Porque no vivimos en nuestra realidad física sino simbólica; mediante el lenguaje, el arte, el mito y la religión se ha tejido una red simbólica en la que estamos inmersos. Y, es más fuerte lo que imaginamos que lo que crudamente es “Lo que perturba y alarma al hombre no son las cosas sino sus opiniones y figuraciones sobre las cosas” Cassirer (1994 pág. 48) cita a Epicteto (Año 55)

Y dejamos de ser animales racionales y nos volvemos animales simbólicos, porque siempre se busca una amortiguación de la verdad, debemos creer que un ser superior nos protege, nos obligamos a creer que los sucesos son parte del plan y soltamos la responsabilidad de vivir, solo nos dejamos conducir por los sucesos de su voluntad divina.

¿Por qué? Porque la verdad como el vacío duelen, en el vacío nace la verdad y el infinito la preserva, a fin de no estar a salvo, de correr el riesgo de despertar en cualquier momento.

De acuerdo con Mauricio Molina, “en el vacío hay memoria, es el recuerdo de algo que nos falta. En el vacío reina la incertidumbre, en el vacío siempre se rememora lo que estaba ahí pero ha desaparecido” (La memoria del vacío. 1998, pág 11) y por eso lo que es inmanente 12 es deseado y se ejerce un movimiento desesperado a lo inasible 13.

“La aurora gris para mi dolor infuso14, me llaman de la habitación más cercana y del otro lado de todo espejo. Llamadas apresurándome a cubrir los agujeros de la ausencia que se multiplican mientras la noche se ofrece en bloques de dispersa oscuridad” (Alejandra Pizarnik, Tangible ausencia. Poesía completa 1955-1972)

Deseo

El deseo es siempre cuántico pues anhela pasar las barreras físicas, como la distancia por ejemplo y de una manera casi inferida 15 alcanzar la ausencia, convertirla en presencia y poseerla de cualquier forma, dominarla, ser cognoscente de lo incognoscible, lograr tocar lo inmanente. Para así creer dominar la realidad y el dolor o provocar adormecimiento, ser dueños de lo que no somos dueños.

Y si, el deseo es movimiento y además es recíproco, los fotones 16 de un cuerpo, aun a distancia cambian su polaridad 17 si los fotones del otro cuerpo cambian la suya, es decir, existe una conexión cuántica en los cuerpos que poseemos. Si la polaridad de los fotones del cuerpo de algún ser cambian y los del otro no se ven afectados, probablemente ya no exista conexión alguna, deseo entre ellos, es decir, ya no es recíproco.

Entonces queda el deseo del uno sobre del otro, pero individualizado, multiplicándose, tratando de persuadir, como Alcibíades a Sócrates 18 quien era jugador del juego del deseo que el mismo creó, pues su deseo era poseer el conocimiento de Sócrates, más el deseo de este otro no era poseer a Alcibíades, es ahí donde se rompió la conexión y la nave del deseo comenzó a volar con una sola ala.

El deseo vuela hacia el vacío cargando todo lo que no puede suceder y como es movimiento nunca deja de aletear, quiere lograr su objetivo, y se crean los objetos puntiagudos que tanto dañan o que mueven, que dotan de impulsos, que no dejan que la inercia someta.

La esencia del deseo radica en el flujo 19, sin ella, ningún acto sería logrado. Las lágrimas son un deseo sublimado 20, la risa es un deseo sublimado la vista es un deseo sublimado, lo son en cuanto hay un impulso realizado. Pero como antes se dijo, el deseo no deja de ser deseo si no es realizado y se transforma en Imago 21

“¿Qué es un fantasma? Un evento terrible, condenado a repetirse una y otra vez, un instante de dolor, quizá algo muerto que aparece en momentos vivo aún, un sentimiento suspendido en el tiempo, como una fotografía borrosa, como un insecto atrapado en el ámbar” (Guillermo del Toro, El espinazo del diablo, 2001)

Quizá por eso se teme tanto a los fantasmas, porque son realidad física presente, y los momentos en que se enfrenta a la realidad son terribles, temibles, huidos, y nos refugiamos en los símbolos seguros, amortiguadores, consoladores.

La realidad duele si es una ventana al deseo no realizado que sigue vibrando. Pero el dolor no es nocivo, es deseo en proceso, es flujo, es acción, es supervivencia, es gravedad, es lo que va a unir los puentes de antojo cuántico. El ansia sublimada. Pero quizá, el hecho se da por medio inmanente, y al ser una representación intelectual, existe, y el deseo logra su cometido, movernos hacia lo anhelado.


Del Latín “praesentia” que significa: asistencia o estado de una cosa que se halla delante de otra u otras o en el mismo sitio que ellas. (Diccionario de la lengua española, Edición del Tricentenario)

Del latín “vacivus” que significa: falto de contenido físico y mental. (Diccionario de la lengua española, Edición del Tricentenario)

Del vocablo latino “quantum” que se traduce como cuánto. Cuántico es un adjetivo que se utiliza en el campo de la física. El concepto se refiere con unos ciertos saltos de la energía al emitir y absorber radiación, que se conocen como cuantos. (Diccionario etimológico virtual, Definición.de)

Del latín “Partícula” y está en diminutivo de “Pars” que significa parte, del protoindoeuropeo “pr̥(h₃)tis” en última instancia de “ph₃r” que significa dividir. En la Física es un término usando para referirse a un cuerpo cualquiera, considerado como carente de dimensiones a efectos de simplificar un cálculo o un problema. (Diccionario etimológico virtual, Definición.de)

La abundancia.

La pobreza.

Fedón o el Alma, 1984, Porrúa

Aristóteles, Física, siglo IV a.C.

Formación de piedra calcárea alargada y puntiaguda que cuelga del techo de algunas cuevas naturales.

10 Formación de piedra calcárea que hay en el suelo de algunas cavernas naturales y que ha sido producida por gotas de agua que caen de las estalactitas. (Diciionario de la lengua española, Edición del Tricentenario)

11 Del término griego phainómenon que significa: perteneciente o relativo al fenómeno como apariencia o manifestación de algo. (Diccionario de la lengua española, Ediciones del Tricentenario)

12 Del latín “immanens” “immanentis” participio del verbo “immanere” que significa permanecer en el interior de algo. (Diccionario etimológico virtual, Definición.de)

13 Con raíces latinas y significa: que no se puede tomar o agarrar. (Diccionario de la lengua española, Edición del Tricentenario)

14 Del cristianismo, dicho de una gracia o de un don: Que es infundido en el alma por Dios. (Diccionario de la lengua española, Edición del Tricentenario)

15 Del latín “inferre” que significa: llevar a. (Diccionario de la lengua española, Edición de Tricentenario)

16 Cada una de las partículas que, según la física cuántica, constituyen a la luz y, en general, la radiación electromagnética. (Diccionario de la lengua española, Edición del Tricentenario)

17 Propiedad que tienen los agentes físicos de acumularse en los polos de un cuerpo y de polarizarse. (Diccionario de la lengua española, Edición de Tricentenario)

18 El banquete o de la Erótica, Diálogos de Platón, 1984. Porrúa.

19 Del latín “fluxus” en griego se tiene el término “refma” que significa “flujo, corriente, ir de un lado a otro.” (Diccionario etimológico virtual, Definición.de)

20 1. Del latín “sublimatio” que significa elevación. (Diccionario etimológico virtual, Definición.de) 2. Tr. Engrandecer, exaltar, ensalzar, elevar a un grado superior. (Diccionario de la lengua española, Edición del Tricentenario)

21 Es un latinismo, en cuanto que es una palabra latina cuyo significado es equiparable a su derivada española “imagen” e incluso representación. (Wikipedia)


Clara SotoClara Soto es Licenciada en Docencia del Arte por la Universidad Autónoma de Querétaro. Vive en Celaya, Guanajuato, México y actualmente trabaja como profesora de Arte. Ella puede ser ubicada en: claradelluno@gmail.com

© Clara Soto
La fotografía que encabeza este artículo es de Cherry Laithang en Unsplash
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