Reseña: Tucídides a lo largo de la historia


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Por: Mathieu González

Mathieu González vive en Santiago de Chile. Es cientista político de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y DEA de la misma universidad. Actualmente da clases de filosofía política, teoría política y filosofía en distintas universidades de Santiago.

En esta reseña, Mathieu González comenta el libro A Handbook to the Reception of Thucydides editado por Christine Lee y Neville Morley *. En este libro, treinta y tres artículos analizan cómo Tucídides ha sido recibido a lo largo de la historia y su influencia en la filosofía y la política. González comenta de forma acertada las carencias y debilidades del libro (por ejemplo la falta de reconocimiento al aporte que ha hecho Iberoamérica y la Europa continental al estudio de Tucídides), así cómo su fortalezas (como cuando se resalta la influencia de Tucídides en el pensamiento contemporáneo).


Presentación

Al estallar la Guerra del Peloponeso en el 431 AC, Tucídides, según su testimonio, concluyó que esta guerra era mayor que las anteriores, por lo que empezó a tomar notas y trabajar en un libro donde relataría sus causas y sus avatares. Su objetivo era dejar un legado útil a las generaciones futuras, ya que pensaba que al ser la naturaleza del hombre estable, sus descendientes podrían aprender las lecciones de la amarga guerra y evitar repetir su cruel destrucción. Por ende, fieles a la letra y al espíritu de Tucídides, debemos analizar como las generaciones posteriores han leído, entendido, criticado y aplicado sus ideas y planteamientos.

Publicado el 2015 “A Handbook to the Reception of Thucydides” propone avanzar en esta vía con treinta y tres artículos, divididos en seis partes más una conclusión, que presentan la recepción de Tucídides en distintas épocas, disciplinas y espacios geográficos. En la introducción la editora Christine Lee indica, con una humildad que la honra, que no pretende que estas 600 páginas presenten la historia completa de las lecturas de Tucídides, pero sí que este libro sea una guía de calidad para especialistas y no-especialistas en este objetivo.

En la Antigüedad y el Renacimiento

Lógicamente la primera parte empieza con la recepción de Tucídides en la antigüedad y allí empiezan a aparecer los problemas. El primer capítulo es la a vez demasiado general para atraer la atención de los que han estudiado Tucídides, ya que existen textos mejores que analizan esta problemática, pero al mismo tiempo es demasiado especializado para ser útil para los que no conocen el historiador ateniense y la historia antigua, obligando al no especialista a recurrir continuamente a bibliografía secundaria para ubicarse históricamente y geográficamente.

Los artículos siguientes, sobre la recepción de Tucídides en el renacimiento, sufren el mismo problema, agudizado por el hecho de que al ser dos artículos escritos por distintos autores sobre el mismo tema suelen repetirse en varios puntos. El penúltimo artículo de esta primera parte menciona la influencia del historiador ateniense en Max Weber y en Churchill, pero no es más que un compendio de citas de ambos autores con una débil contextualización histórica y biográfica que nada aporta, ni sobre la calidad de estas lecturas, ni sobre la influencia de Tucídides en ellos, ni sobre un posible estudio comparativo acerca de las similitudes y diferencias de su recepción teniendo en cuenta las diferencias de ambos.

Habiendo leído ya 90 páginas, el lector probablemente quiera dejar este libro de lado, pero se equivocaría, ya que la primera parte termina con uno de los mejores artículos de este compendio escrito por Emily Greenwood. Su texto versa sobre las dificultades y problemas en la traducción de la Historia de la Guerra del Peloponeso, dando uno de los análisis más claros que he leído al respecto, con una biografía actualizada y con una atención de excelente calidad a los detalles y desafíos de las interpretaciones futuras.

La segunda parte muestra otro de los problemas de esta recopilación: los títulos de cada una de las partes poco tienen que ver con los temas tratados y además el orden temático es poco claro. Por ejemplo múltiples problemas tratados en la primera parte vuelven a aparecer en esta segunda, sin que quede clara la razón de la división y además repiten lo escrito anteriormente. Un artículo sobre la influencia de Tucídides en el siglo 19 alemán cita (y es la primera vez de muchas en que esta cita aparece) a Nietzsche y su comparación, en el Crepúsculo de los Ídolos, entre Tucídides y Platón, pero no profundiza en esto (otra constante de las apariciones de esta cita) ni tampoco menciona que años antes, en la Segunda Inactual Nietzsche ya mencionaba a Tucídides (algo que también los otros autores que mencionan a Nietzsche olvidan), ni tampoco presenta la influencia continua que tuvo el historiador en su pensamiento. La falta de análisis crítico es otra constante, aunque nuevamente el último artículo de esta parte redime al conjunto. Esta vez es un artículo de Jon Hesk que en su título promete presentar la recepción en los siglos 20 y 21. El problema es que salvo una mención a de Romilly y otra a Aron, el resto del texto se limita al mundo anglo-sajón. Y esto lo hace muy bien.

Tucídides: política, ciudadanía y globalización

La tercera parte analiza la influencia de Tucídides en la teoría política. El artículo sobre Hobbes muestra el rol central del ateniense en la filosofía política del inglés, en su concepción del Leviatán, pero también subraya los límites y libertades tomadas por Hobbes en su lectura. Un texto sobre la polémica lectura de Leo Strauss escrito por Seth N. Jaffe es un magnifico resumen sobre como el filósofo germano-estadounidense plantea que Tucídides es un autor esotérico, que la religión juega un rol esencial en su texto y sobre lo que él estima la correcta forma de abordar la Historia. Menciona también las principales objeciones en contra de Strauss, pero más allá del resumen hay una absoluta falta de profundidad analítica y de crítica. Para la persona que no conoce la interpretación de Strauss, este texto puede ser una buena puerta de entrada, pero el lector que ya la conoce no obtendrá nada nuevo.

El capítulo “Realism, Constructivism, and Democracy in the History” de John Zumbrunnen es una de las cimas del handbook: muestra los límites del realismo clásico para entender las relaciones internacionales, apoyándose en Nietzsche para proponer una lectura constructivista de la obra. Pero lamentablemente no queda mucho de recepción, es una teoría de lectura, no una presentación de interpretaciones y en esto se aleja de los objetivos del tomo.

Gerald Mara también da una brillante contribución respecto al problema de la ciudadanía y de la justicia, central a la filosofía política, pero nuevamente es más una tesis sobre Tucídides que una presentación de la recepción. Con luz propia brilla la excepcional lectura que propone del discurso de Diódoto y del Diálogo de Melios.

Terminando esta tercera parte, Christine Lee analiza la problemática de la democracia en Tucídides. Demostrando como contrariamente a la recepción tradicional, Tucídides no puede ser tan fácilmente catalogado de anti-democrático. En esto subraya la importancia de los trabajos de los últimos 25 años que han supuesto un cambio de paradigma radical en este aspecto. Sin embargo esto no quiere decir que Tucídides es un demócrata, más bien apunta a que su balance de la democracia es complejo y tiene múltiples capas y dimensiones, por lo que tratar de categorizarlo es un error.

Las partes cuarta y quinta contienen varios artículos sobre la recepción de Tucídides en la teoría de las relaciones internacionales, temática que ya apareció antes y a la cual los nuevos artículos nada agregan, ya que todos se caracterizan por tener una serie de elementos inconexos que no van a ningún lado y que no tienen ni profundidad ni análisis crítico. Además las pocas menciones de la religión se caracterizan, como si se trataran de estudios positivistas, en no diferenciarla de la superstición y en pensar que, porque Tucídides es crítico de esta última, es entonces ateo. Además estas dos partes se centran casi exclusivamente en el mundo anglo-sajón, “olvidando” los trabajos hechos en Iberoamérica y Europa continental, muchos de ellos de la misma calidad que los mejores análisis anglófonos.

Este problema llega a su clímax en el último artículo titulado “Thucydides in Modern Political Rhetoric” donde en realidad el texto se limita a presentar las citaciones de Tucídides en el parlamento federal estadounidense y del Reino Unido y como las diferencias en las citas y en su tratamiento muestran las divergencias entre las constituciones de las clases sociales en ambos países, así como en sus modelos educativos, ya que en el caso de Estados-Unidos la importancia que tienen las artes liberales hace que muchos más universitarios conozcan a Tucídides que en Inglaterra; y que por lo tanto su uso sea masificado entre los políticos en Estados Unidos y que en cambio en el Reino Unido, sea reservado a una élite. El análisis es interesante y cautiva, pero está muy lejos de lo prometido en el título.

La sexta y última parte es de lejos la mejor. Dos de sus contribuidores son grandes especialistas de Tucídides: Hunter R Rawlings III y Clifford Orwin. El primero escribe una defensa de por qué debemos seguir leyendo Tucídides hoy en día y vale la pena citarla en su totalidad:

On the evidence of history thus far, mankind will continue to go to war, generation after generation. We will continue to find rationales for declaring war, we will continue to listen to ambitious, patriotic politicians, we will continue to invade faraway countries, we will continue to debate the policies and politics of war, to be divided against ourselves, and we will continue to commit atrocities on and off the battlefield. For a creature of such a nature, Thucydides is strong medicine, necessary medicine. Read Thucydides, and tell a few others to read him too. It may not save civilization, but it is humbling and humanizing, and that is perhaps the most we can ask.”

“Basándose en la evidencia histórica hasta la fecha, la humanidad seguirá peleando guerras, generación tras generación. Vamos a seguir encontrando razonamientos para declarar la guerra, vamos a seguir escuchando a ambiciosos, patrióticos políticos, vamos a seguir invadiendo países lejanos, vamos a seguir debatiendo las políticas de la guerra, dividiéndonos entre nosotros mismos y vamos a seguir cometiendo atrocidades dentro y fuera del campo de batalla. Para una creatura de esta naturaleza, Tucídides es un buen medicamento, un medicamento necesario. Lee Tucídides, y dile a unos pocos más de leerlo también. Tal vez no salve la civilización, pero pone los pies a tierra y humaniza y esto es quizás lo máximo que podemos pedir.” (p. 558- 559)

Tucídides en la sala de clases

Incluir en un curso universitario a Tucídides es siempre un desafío, ya que es un autor que en gran medida se aleja de las zonas de confort de los alumnos, especialmente si uno lo lee más allá de la Oración Fúnebre y del Diálogo de Melios. ¿Pero cómo plantear un curso sobre Tucídides? ¿Cuáles han de ser sus objetivos? Orwin, basándose en su experiencia, da la mejor guía que he leído a la fecha al respecto. Parte aconsejando evitar el error más común: incluir al historiador dentro de una escuela de pensamiento posterior a su existencia, ya que esto no es más que una forma de domesticarlo y de hacerle perder su interés y fuerza. En cambio hay que estudiarlo desde su lejanía, desde su condición foránea a nuestra estructura mental, como un autor brillante, como uno de los mejores analistas de los problemas políticos, tanto prácticos como teóricos, que es ajeno a nuestro modelo mental de análisis, que por ende nos invita a otra forma de pensar, una forma de pensar igual de rica y fecunda que la de la academia tradicional. Por eso Orwin escribe que Tucídides es contemporáneo pero que

“contemporaneity of this permanent sort, however, implies Thucydides’ avoidance of contemporaneity in the usual sense of conforming to the prevalent opinions of any era (including his own). Thucydides will never be wholly alien or outdated for the same reason that he’ll never be fully at home or up to date, because his thought dwells beyond intellectual fashion. He will prove relevant to our scholars of international relations not by supporting their realism or constructivism or whateverism but by challenging these, thereby suggesting a more adequate understanding of ton anthropinon or the permanent contours of human affairs.”

“contemporáneo de esta forma permanente, sin embargo, implica que Tucídides evade la contemporaneidad en el sentido tradicional de concordar con la opinión prevalente en cualquier era (incluso la suya). Tucídides nunca será completamente ajeno u obsoleto por la misma razón que nunca estará completamente en casa o al día, ya que sus ideas moran más allá de la moda intelectual. Mostrará ser relevante para los investigadores en relaciones internacionales no al apoyar el realismo o el constructivismo o cualquier otro –ismo, pero al desafiarlos, de este modo sugiriendo un más adecuado entendimiento de ton anthropinon o del permanente contorno de los asuntos humanos.” (p. 564).

 

Orwin logra en su texto a la vez mostrar cómo se puede enseñar Tucídides, plantear con claridad y profundidad su interés y criticar gran parte de las lecturas actuales. Que lo haga en uno de los textos más breves del compendio es un testimonio de lo que podría haber sido este libro y sin embargo no es.

Más allá de la academia

En resumen: A Handbook to the Reception of Thucydides es un libro frustrante, ya que la suma de las partes es muy inferior a éstas consideradas individualmente. Es además un libro que ejemplifica muy bien los problemas de la academia actual: las excesivas publicaciones, los artículos largos que repiten a lo largo de sus páginas una sola idea, la necesidad de producir una cantidad determinada de textos, pese a que estos nada aportan y que se limitan a lo expositivo, sin un planteamiento crítico, la erudición que pasa por conocimiento vivo, la falta de edición y el cada vez mayor enclaustramiento del mundo académico anglo-sajón en sí mismo. En esto no deja de sorprenderme la ausencia de menciones a, por ejemplo, Cornelius Castoriadis, Marc Cogan o Giorgio Colli. El texto hubiese ganado mucho con, por lo menos, un artículo dedicado a ellos. En conclusión la lectura de A Handbook to the Reception of Thucydides deja un sabor agridulce y no queda más que lamentarse por lo que podría haber sido y no es.


© Mathieu González

* A Handbook to the Reception of Thucydides editado por Christine Lee y Neville Morley

ISBN: 978-1-118-98022-4

http://www.wiley.com/WileyCDA/WileyTitle/productCd-1118980220.html

 

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